...Corazón Que No Siente
Ella escucha el canto de las olas y las imagina como sus ojos,
sintiendo la brisas de las miradas en el diáfano aroma de su noche.
Camina sobre la cuerda de su voz con la seguridad del arnés persuasivo;
él la espera al otro extremo desvalido queriendo su piel en suspiros.
¿Quién dijo que el alma se ve en los ojos fríos del querer
y en la paciencia de la cobardía?
Su coraza es la verdad, que empuja una multitud de indices
que tejen la urdimbre de la discordia .
Se sostienen uno al otro, barriendo con presente sus memorias.
Ciego es el querer como la confianza es frágil;
de la vista se fía el montón obviando reflejos engañosos.
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